Mostrando entradas con la etiqueta ester. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ester. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de julio de 2018

Santa Ester

Etimológicamente significa “estrella”. Viene de la lengua persa.

El libro de Ester contiene una de las más emocionantes escenas de la Historia Sagrada. Habiendo el rey Asuero (Jerjes) repudiado a la reina Vasti, la judía Ester vino a ser su esposa y reina de Persia. Ella, confiada en Dios y sobreponiéndose a su debilidad, intercedió por su pueblo cuando el primer ministro Amán concibió el proyecto de exterminar a todos los judíos, comenzando por Mardoqueo, padre adoptivo de Ester. En un banquete, Ester descubrió al rey su nacionalidad hebrea y pidió protección para sí y para los suyos contra su perseguidor Amán. El rey concedió lo pedido: Amán fue colgado en el mismo patíbulo que había preparado para Mardoqueo, y el pueblo judío fue autorizado a vengarse de sus enemigos el mismo día en que según el edicto de Amán, debía ser aniquilado en el reino de los persas. En memoria de este feliz acontecimiento los judíos instituyeron la fiesta de Purim (Fiesta de las Suertes).

El texto masorético que hoy tenemos en la Biblia hebrea, sólo contiene 10 capítulos, y es más corto que el originario, debido a que la Sinagoga omitió ciertos pasajes religiosos, cuando la fiesta de Purim, en que se leía este libro al pueblo, tomó carácter mundano. San Jerónimo añadió los últimos capítulos (10, 4-16, 24), que contienen los trozos que se encuentran en la versión griega de Teodoción, pero faltan en la forma actual del texto hebreo.

El carácter histórico del libro siempre ha sido reconocido, tanto por la tradición judaica, como por la cristiana. Un hecho manifiesto nos muestra la historicidad del libro, y es la existencia de la mencionada fiesta de Purim, que los judíos celebran aún en nuestros días. Sin embargo, han surgido no pocos exégetas, sobre todo acatólicos, que relegan el libro de Ester a la categoría de los libros didácticos o le atribuyen solamente un carácter histórico en sentido lato. Es éste un punto que debe estudiarse a la luz de las normas trazadas en la Encíclica "Divino Afflante Spiritu". Hasta aclararse la cuestión damos preferencia a la opinión tradicional.

En cuanto al tiempo de la composición se deciden algunos por la época de Jerjes I (485-465 a. C.), otros por el tiempo de los Macabeos.

La canonicidad del libro de Ester está bien asegurada. El Concilio de Trento ha definido también la canonicidad de la segunda parte del libro de Ester (cap. 10, vers. 4 al cap. 16, vers. 24), mientras los judíos y protestantes conservan solamente la primera parte en su canon de libros sagrados.

Los santos Padres ven en Ester, que intercedió por su pueblo, una figura de la Santísima Virgen María, auxilium christianorum. Lo que Ester fue para su pueblo por disposición de Dios, lo es María para el pueblo cristiano.

martes, 13 de diciembre de 2011

Santa Lucía


A Santa Lucía se le ha representado frecuentemente con dos ojos, porque según una antigua tradición, a la santa le habrían arrancado los ojos por proclamar firmemente su fe.

Nació y murió en Siracusa, ciudad de Italia, y gracias a sus múltiples virtudes entre las que se destaca la sencillez, la humildad y la honradez, el Papa San Gregorio en el siglo VI puso su nombre a dos conventos femeninos que él fundó.

Según la tradición, cuando la santa era muy niña hizo a Dios el voto de permanecer siempre pura y virgen, pero cuando llegó a la juventud quiso su madre (que era viuda), casarla con un joven pagano. Lucía finalmente obtuvo el permiso de no casarse, pero el joven pretendiente, rechazado, dispuso como venganza acusarla ante el gobernador de que la santa era cristiana, religión que estaba totalmente prohibido en esos tiempos de persecución. Santa Lucía fue llamada a juicio; fue atormentada para obligarla a adorar a dioses paganos, pero ella se mantuvo firme en su fe, para luego ser decapitada.

Evangelio del día

viernes, 9 de diciembre de 2011

San Juan Diego

Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa.

Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años. Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II.

Evangelio del día

Recomendamos: Una prueba de amor para los pueblos americanos

Miles de fieles participaron en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción en Santiago de Chile

Cerro San Cristóbal

Santiago.- Durante la jornada de ayer, millones de personas en todo Chile peregrinaron a los principales templos y santuarios marianos para celebrar la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, demostrando así, una vez más, el profundo amor y cariño de los fieles para con su Madre, la Santísima Virgen María.

Desde muy temprano en la capital, los devotos ascendieron hasta la cumbre del cerro San Cristóbal para saludar a la Virgen, agradecer su intercesión e implorar su protección. Todo el día y cada una hora se realizaron misas para atender a los miles de peregrinos que llegaron hasta los pies de la imponente imagen. La eucaristía central fue presidida al mediodía por el Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati.

En su homilía, el Pastor de Santiago destacó la piedad y fidelidad que profesa el pueblo chileno a la Madre de Dios: “Todos, desde el norte grande al extremo sur del país, hoy se congregan alrededor de tantos santuarios esparcidos en la geografía de Chile para decir a la Virgen que la queremos, que la sentimos madre, que la sentimos especial protectora de la Iglesia y de todo el pueblo”.

Reflexionando en torno a la imagen de la Virgen del Cerro, monseñor Ezzati manifestó que “ella está ahí como madre bondadosa que quiere ofrecernos su mano para que junto con ella caminemos en la esperanza, el amor, en la paz y en la justicia”.

En este sentido, agregó que su figura es un signo catequístico: “Tiene su mano izquierda dirigida hacia abajo, como para decirnos que ella está allí para acoger nuestras intenciones, nuestro dolor, nuestra esperanza (…) con su mano derecha nos indica el cielo, nos dice que nuestra vida cotidiana, que nuestros esfuerzos, nuestra lucha, que nuestro temores tienen una respuesta que está en su Hijo, Jesucristo”.

Al término de la Santa Misa el prelado exhortó a los presentes para que “desde aquí, bendecidos por ella, de su mano, podamos bajar a la vida de todos los días con un corazón más esperanzado, con un deseo más intenso de ser una Iglesia testigo de Jesús y servidora, que como María tienda la mano hacia los hermanos y hacia Dios orando y encomendando a su bondad todas las necesidades de nuestra ciudad”.

jueves, 1 de diciembre de 2011

San Edmundo Campion y Compañeros


Junto a San Edmundo, la Iglesia celebra a diez santos mártires de la Compañía de Jesús que, en los siglos XVI y XVII, en Inglaterra y Gales, fueron muertos por profesar la fe católica y que fueron canonizados por Pablo VI en 1970.

Tales son: los Santos Edmundo Campion († el 1 de diciembre de 1581), Alejandro Briant († el 1 de diciembre de 1581), Roberto Southwell († el 21 de febrero de 1595), Enrique Walpole († el 7 de abril de 1595), coadjutor Nicolás Oswen († el 2 de marzo de 1606), Tomás Garnet († el 23 de junio de 1608), Edmundo Arrowsmith († el 28 de agosto de 1628), Enrique Morse († el 1 de febrero de 1645), Felipe Evans († el 22 de julio de 1679), David Lewis († el 27 de agosto de 1679).

Juntamente con ellos se celebra en este día a 16 beatos mártires de la Compañía de Jesús que, en la misma persecución, sufrieron el martirio entre 1573 y 1679.

Evangelio del día

miércoles, 30 de noviembre de 2011

San Andrés, Apóstol


El nombre "Andrés" (del griego Andreia, valentía o valor), como otros nombres griegos, parece haber sido común entre los Judíos del segundo o tercer siglo antes de Cristo.

San Andrés, el Apóstol, hijo de Jonás, o Juan (Mateo, 16, 17; Juan, 1, 42), nació en Bethsaida de Galilea (Juan, 1, 44) Fue el hermano de Simón Pedro (Mateo 10,2; Juan 1, 40) Ambos fueron pescadores (Mateo 4, 18; Marcos 1, 16), y al comienzo de la vida publica de Nuestro Señor ocuparon la casa de Cafarnaum (Marcos 1, 21, 29).

Desde el cuarto Evangelio aprendemos que Andrés fue discípulo del Bautista y de Juan el Evangelista para seguir a Jesús (Juan, 1, 35-40). Andrés inmediatamente reconoció a Jesús como el Mesías, Pedro, (Juan, 1, 41). Desde entonces los dos hermanos fueron discípulos de Cristo.

En las ocasiones subsiguientes, previas al llamado final al apostolado, ellos fueron llamados a la cercana compañía, y luego dejaron todo para seguir a Jesús (Lucas 5, 11; Mateo, 4, 19, 20; Marcos, 1, 17, 18). Finalmente Andrés fue elegido para ser uno de los Doce; y en las varias listas de Apóstoles dadas en el Nuevo Testamento (Mateo, 10, 2-4; Marcos, 3, 16-19; Lucas, 6, 14-16; Actos, 1, 13) el siempre aparece entre los primeros cuatro.

La única otra explicita referencia a el en el Synoptists, ocurre en (Marcos,13, 3), donde anunciaron su unión con Pedro, Jaime y Juan en poner la cuestión que dejo Nuestro Señor en su gran discurso escatológico. Además de esta exigua información, aprendimos del cuarto Evangelio que en ocasión de la milagrosa alimentación de quinientas personas.

Fue Andrés quien dijo: "Este es un muchacho quien tiene cinco barras de pan de cebada y dos pescados: ¿ pero que son estas entre tantos?" (Juan, 6, 8, 9); y cuando, unos pocos días antes de la muerte de Nuestro Señor, ciertos Griegos le preguntaron a Felipe si ellos podrían ver a Jesús, Felipe refería el tema a Andrés como una de las mayores autoridades, y luego ambos anunciaron a Cristo (Juan, 12, 20-22)

Como en la mayoría de los ordenes los primeros cuatro, son Pedro, Juan, Jaime, Andrés; no hay en las epístolas ni en el Apocalipsis mención alguna de ellos. Desde lo que conocemos de los Apóstoles generalmente, podemos, por su puesto suplementar un poco de estos escasos detalles.

Como uno de los Doce, Andrés fue admitido en cercana familiaridad con Nuestro Señor durante su vida publica; estuvo presente en la Ultima Cena; contemplando la ascensión del Señor; testigo de la Ascensión; compartió las gracias y regalos del primer Pentecostés, y ayudo, entre los riesgos y persecuciones, a establecer la Fe en Palestina.

Cuando los Apóstoles fueron enviados a predicar a las Naciones, Andrés parece haber tomado una parte importante, pero desafortunadamente no tenemos certeza de la extensión o el lugar de su trabajo. La cruz en la cual él sufrió es comúnmente sostenida de haber sido una cruz en X, ahora conocida como de San Andrés, sin embargo la evidencia para esta visión parece ser no durar mas allá del siglo catorce.

Este martirio toma lugar durante el reino de Nerón, el 30 de Noviembre de 60 de la Era Cristiana; y ambas la Iglesia Griega y la Latina mantiene el 30 de Noviembre como sus fiestas. Las reliquias de San Andrés fueron trasladadas desde Patrae a Constantinopla, y depositadas en la Iglesia de los Apóstoles allí, alrededor del 357 de la Era Cristiana.

Cuando Constantinopla fue tomada por los Franceses, en el comienzo del siglo trece, el Cardenal Pedro de Capua trajo las reliquias a Italia y las coloco en la Catedral de Amalfi, donde la mayoría de ellas permanecen. San Andrés es honrado como el patrono protector por Rusia y Escocia.

Evangelio del día

Recomendamos:  


martes, 22 de noviembre de 2011

Santa Cecilia


Siendo así que los documentos del siglo IV dan testimonio del culto de Inés y de otros muchos mártires romanos, ignoran el nombre de Cecilia.

Hay que esperar hasta finales del siglo V para ver cómo la «Pasión de los mártires Cecilia, Valeriano y Tiburcio» asocia el recuerdo de Cecilia a la basílica del Transtevere que lleva su nombre y al cementerio de Calixto, en el que fue depositado su cuerpo junto a la cripta de los papas.

Se pueden mantener esas dos referencias topográficas: Cecilia era una cristiana de la familia de los Caecilii, propietaria del terreno de la vía Apia en el que Calixto había aderezado el cementerio de la Iglesia romana, en torno al año 210; puso su casa del Transtevere a disposición de la comunidad cristiana.

No se puede asegurar nada más, ya que la narración del martirio de Cecilia no es sino la transposición romana de un episodio de la persecución de los vándalos en África (hacia el 488) Sea como fuere la manera en que Cecilia realizó su vocación bautismal, no resulta fácil quedar insensible ante la irradiación ejercida por dicho relato de su martirio.

La Edad Media vio en esta joven esposa, que, la misma noche de su boda, confiaba a su esposo el compromiso que había contraído de permanecer virgen por Cristo, la figura de la mujer que asume la virginidad por amor del Señor como señal del mundo futuro.

Y como, según dicha Pasión, Cecilia «cantaba en su corazón mientras resonaban los instrumentos musicales de sus nupcias», no han faltado cantores y músicos que se hayan puesto bajo su patrocinio (siglo XV).

Evangelio del día

sábado, 19 de noviembre de 2011

Santo Profeta Abdías


Profeta Abdías

Son muy escasas las noticias que poseemos sobre Abdías, cuyo nombre hebreo Obadyah significa siervo de Yahvé.

San Jerónimo lo identifica con aquel Abdías, mayordomo de Acab, que alimentó à los cien Profetas que habían huido del furor de Jezabel (I Rey. 18,2)  Los escrituritas modernos, en su mayoría, no se adhiere a ésta opinión.

Sea lo que fuere el tiempo, en que actuó el autor de ésta pequeña pero muy impresionante profecía, debe ser anterior à los Profetas Joel, Amós y Jeremías, los cuales ya la conocían y la citaban.

Lo más probable parece que haya profetizado en Judá, alrededor de 885 A.C., cuándo Elías profetizaba en Israel.   Su único capítulo contiene dos visiones.

La primera se refiere a los Idumeos (Edomitas), un pueblo típicamente irreligioso y enemigo hereditario de los Judíos y que se unía siempre a sus perseguidores.   « Pero el día del Señor se aproxima; Dios se vengará a Sí mismo y vengará a Israel, contra los Idumeos y contra todas las naciones gentiles.

Los Israelitas, al contrario, serán bendecidos; se apoderarán del territorio de sus opresores, y luego Jehová reinará glorioso y para siempre en Sión « ( Fillión)  A  ésta restauración de Israel se refiere a la segunda parte de la profecía.

Evangelio del día

jueves, 17 de noviembre de 2011

Santa Isabel de Hungría


A los cuatro años había sido prometida en matrimonio, se casó a los catorce, fue madre a los quince y enviudó a los veinte. Isabel, princesa de Hungría y duquesa de Turingia, concluyó su vida terrena a los 24 años de edad, el I de noviembre de 1231. Cuatro años después el Papa Gregorio IX la elevaba a los altares. Vistas así, a vuelo de pájaro, las etapas de su vida parecen una fábula, pero si miramos más allá, descubrimos en esta santa las auténticas maravillas de la gracia y de las virtudes.

Su padre, el rey Andrés II de Hungría, primo del emperador de Alemania, la había prometido por esposa a Luis, hijo de los duques de Turingia, cuando sólo tenia 11 años. A pesar de que el matrimonio fue arreglado por los padres, fue un matrimonio vivido en el amor y una feliz conjunción entre la ascética cristiana y la felicidad humana, entre la diadema real y la aureola de santidad. La joven duquesa, con su austeridad característica, despertando el enojo de la suegra y de la cuñada al no querer acudir a la Iglesia adornada con los preciosos collares de su rango: “¿Cómo podría—dijo cándidamente—llevar una corona tan preciosa ante un Rey coronado de espinas?”. Sólo su esposo, tiernamente enamorado de ella, quiso demostrarse digno de una criatura tan bella en el rostro y en el alma y tomó por lema en su escudo, tres palabras que expresaron de modo concreto el programa de su vida pública: “Piedad, Pureza, Justicia”.

Juntos crecieron en la recíproca donación, animados y apoyados por la convicción de que su amor y la felicidad que resultaba de él eran un don sacramental: “Si yo amo tanto a una criatura mortal—le confiaba la joven duquesa a una de sus sirvientes y amiga—, ¿cómo debería amar al Señor inmortal, dueño de mi alma?”.

A los quince años Isabel tuvo a su primogénito, a los 17 una niña y a los 20 otra niña, cuando apenas hacía tres semanas había perdido a su esposo, muerto en una cruzada a la que se había unido con entusiasmo juvenil. Cuando quedó viuda, estallaron las animosidades reprimidas de sus cuñados que no soportaban su generosidad para con los pobres. Privada también de sus hijos, fue expulsada del castillo de Wartemburg. A partir de entonces pudo vivir totalmente el ideal franciscano de pobreza en la Tercera Orden, para dedicarse, en total obediencia a las directrices de un rígido e intransigente confesor, a las actividades asistenciales hasta su muerte, en 1231.

Catholic.net

La misión de los Heraldos del Evangelio

Visitantes Online

Nuestros visitantes

Albania – Alemania – Andorra – Angola – Arabia Saudí – Argentina – Aruba – Antillas Holandesas – Australia – Austria – Benin – Bélgica – Bolivia – Bosnia y Hercegovina – Brasil – Bulgaria – Canadá – Chile – China – Colombia – Corea del Sur – Costa de Marfil – Costa Rica – Croacia – Cuba – Dinamarca – Ecuador – Egipto – El Salvador – Emiratos Árabes Unidos – Eslovaquia – Eslovenia – España – Estados Unidos – Estonia – Filipinas – Finlandia – Francia – Georgia – Ghana – Grecia – Guan – Guatemala – Guyana Francesa – Haití – Holanda – Honduras – Hong Kong – Hungría – India – Indonesia – Irán – Irlanda – Islas Fiyi – Islas Vírgenes – Israel – Italia – Jamaica – Japón – Kenia – Kuwait – Letonia – Líbano – Lituania – Luxemburgo – Malasia – Malta – Marruecos – Mauricio – México – Mónaco – Mongolia – Nicaragua – Nigeria – Noruega – Nueva Zelanda – Omán – Pakistan – Panamá – Paraguay – Perú – Polonia – Portugal – Puerto Rico – Qatar – Reino Unido – República Checa – República Dominicana – Rumania – Rusia – Singapur – Sri Lanka – Serbia – Siria – Suecia – Suiza – Taiwán – Tailandia – Tanzania – Trinidad y Tobago – Turquía – Ucrania – Uganda – Uruguay – Vaticano – Venezuela – Vietnam

Tags Etiquetas

#Consagración #VirgenMaría #HeraldosDelEvangelioMéxico​ #CaballerosDeLaVirgenMéxico abad abidias adan africa alba alcala alegria aleijadinho alejandra alejandria alejandro alemania alepo almudena ambrosio america ana ancianos desanparados ancona andres angel de la guardia angeles angeles custodios angelus antiguo testamento Antioquía año jubilar aparecida apariciones apostoles arautos arautos do evangelho arcangeles arzobispo asia asis auxilio de los cristianos avila barcelona bari basilica bautismo beata beato beatriz belen benedicto XVI bergoglio bernadita bibiana biblia bosco brasil brigida buen consejo caballeros de la virgen caminata caridad carlos carmcarelitas carmelitas carmelo catarina catedral de madri catedral de toledo catholicnet catolica catolicos cecilia chacabuco chile chilenos cla claudia colegio coliseu colonia comunicación concepcion conclave constantino convento da luz conversión copa cova da iria cristiano cristianos cristo cuaresma cuba custodios damaso daniel david descalza descalzos dia de jose dias diego difuntos discipulos discipulos misioneros divina misericordia doctora de la iglesia dolores domingo domingo de ramos dominicos don bosco dones del espiritu santo edmundo egipto ermitaña escocia escola españa espirito espirito santo ester eva evangelio exorcismo ezequiel facebook familia fatima Fátima fe felix Fiesta de Corpus Christ fiesta de san fermin francia franciscano francisco francisco I francisco martos francisco y jacinta fundador fundadora gabriel gaudium gaudium press genazzano genesis goa google guadalajara guadalupe guaratingueta habito religioso heraldos heraldos de la palabra heraldos del evangelio heraldos españa heraldos madrid hermana lucia herodes holanda hombres hungria iglesi catolica iglesia iglesia catolica imaculada concepcion imagen de la virgen del carmen imperatiz india inglaterra inmaculada inocentes intenciones irlanda isabel italia jacinta jacinta martos jao cla javier jeremias jeronimo jerusalem jesucristo jesuita jesus jmj joao joao cla João cla joão clá joaquim jorge josafat jose jovenes juan juan de austria juan de la cruz juan pablo II karolina kozkowna laboure lagrimas laura lelis leon leonardo lepanto lerida letran liberio lo vasquez lorena loreto los andes los heraldos los heraldos del evangelio lourdes lucia macabeos madre madre carmen rendiles madrid magno manuel maria marruecos marta martin martina martir martires mayo medalla milagrosa mejico mensajeros del evangelio mercedarios milagro del sol milan mision joven mision mariana Misión Mariana Misioneros misiones misiones marianas mistica monasterio monseñor monseñor joao cla dias mont montfort musica nacimiento navarra navidad nazaret nicolau niño dios niño jesus noblac noticias noviembre obispo octubre ojos oración orionitas ovejas pablo pablo vi padre joao padre pio padres Padres Heraldos padroeiro do brasil palau papa papa francisco papa. santo padre paraguay pastor pastoral juvenil Pastozitos patrona de chile patrono paula penitencia Perpetuo Socorro peru pietrelcina pio v plinio pobres pontifice porres portugal portugual presebre presentacion profeta purgatorio raquel redentoristas reina religiosa renuncia ricardo ezzati rio de janeiro roma rosario sagrada familia sagrado sagrado corazón salesianos san san antonio san augustin san benito san francisco san jose san juan diego san pablo san pedro san rodrigo santa santa casa santa cruz santa ester santa rita de casia santa rosa de lima santiago santiago de chile santo santo domingo santo padre santos santuario sara semana santa señora del rosario septiembre siracusa siria Soissons sorbona tarragona templo toledo traslacion turquia ucrania valencia valeriano vaticano vatucano vedra venezuela victor vida monastica viernes santo virgen Virgen de Fátima virgen de guadalupe virgen de lo vasquez virgen de lourdes virgen del carmen virgen del cobre virgen del rosario virgen maria vitalidad de la iglesia yepes yolanda zebedeu